Nadie construye una casa empezando por elegir el color de las paredes. Primero está el plano: dónde va cada espacio, cómo se conectan, qué se ve primero al entrar. Con un sitio web pasa exactamente lo mismo, y es el paso que más se salta.
Qué es, en simple
La arquitectura de la información define qué páginas tendrá tu sitio, cómo se relacionan entre sí, qué va primero y qué camino recorre alguien desde que llega hasta que hace lo que quieres que haga.
No tiene colores, ni tipografías, ni fotos. Es un esquema. Y por eso mismo es más barato corregirlo ahora que después, cuando ya hay diseño encima.
Las preguntas que responde
- ¿Qué secciones necesita realmente el sitio?
- ¿Qué debe ver la persona primero?
- ¿Qué información debería agruparse en una sola página, y qué debería separarse?
- ¿Dónde van los llamados a la acción?
Lo que pasa cuando se salta este paso
Si la estructura está mal pensada, el diseño solo maquilla el problema. Un sitio bonito pero desordenado sigue siendo un sitio donde la gente no encuentra lo que busca, y eso se traduce directo en menos contactos o menos ventas.
Cómo lo trabajamos en Signal
Antes de diseñar una sola pantalla, presentamos un esquema simple de cómo se va a ordenar el sitio: qué páginas, en qué jerarquía, con qué propósito cada una. Lo revisamos contigo hasta que tenga sentido, y recién ahí empieza el diseño.
Es un paso que no se ve tan "atractivo" como un mockup a color, pero es el que más tiempo (y dinero) ahorra en el mediano plazo.