Estos errores se repiten en casi todos los proyectos que empiezan mal. Ninguno es exótico — por eso mismo son fáciles de evitar si se conocen antes de partir.
1. Partir por el diseño sin pensar el objetivo. Un sitio bien hecho debería durar años funcionando bien. Construir con propósito toma un poco más de tiempo al inicio, pero se nota en el resultado.
2. Elegir la plataforma por moda. Debe elegirse según tus necesidades reales, no porque alguien la recomendó sin conocer tu caso.
3. Dar un brief de una sola línea. "Algo moderno" no es un brief. Puede ser breve, pero tiene que tener contenido real detrás.
4. Querer meter todo en la página principal. El home es la fachada, no el edificio completo. Debe invitar a profundizar, no intentar decirlo todo de una vez.
5. No definir quién aprueba. Si el que toma la decisión final no está presente desde el inicio, el proyecto empieza a acumular atrasos por revisiones tardías.
6. Pedir un e-commerce sin resolver la operación. Vender es fácil de diseñar. El problema aparece con la primera venta real: logística, despacho, devoluciones, facturación.
7. Subestimar los textos. La forma en que escribes es cómo realmente llegas a tu audiencia. Un buen diseño con mal contenido sigue comunicando mal.
8. Saltarse la arquitectura de la información. Construir sin plano rara vez termina bien, y corregirlo después es más caro que planificarlo antes.
9. Publicar y olvidarse. Todo sitio necesita mantención, aunque sea mínima. El abandono se nota, y se paga.
10. Creer que más páginas es mejor sitio. Nadie lee un sitio completo. Di lo necesario, sin alargarlo artificialmente para que "se vea más completo".